jueves, 28 de noviembre de 2013

Trilogía Evil Dead. Autoremakes, autospin-off y locuras cronológicas.


Ya he dicho en muchas ocasiones que cuando una película ochentera se convierte en saga acaba degenerando en una sarta de memeces cómicas que rozan el ridículo, pero el caso de "Evil Dead" es un triunfo excepcional que viene a confirmar la regla. Siendo sinceros, la saga es un caos cronológico y los efectos especiales son puro stop motion artesanal y unas marionetas muy curradas, pero todo ese disparate con unos toques humorísticos bien puestos dan como resultado un producto bastante potable que se ha llegado a convertir en serie de culto. En mi modesta opinión... hay momentos demasiado cansinos en las tres películas y las incongruencias en la cronología de la historia (si bien estuvieron motivadas por problemas con las distribuidoras de una cinta a la siguiente) me enervan sobremanera. Aún así, es una serie de películas dignas de ver.


Empezamos con "Evil Dead", la historia de Ash y sus amigos, que un buen día deciden ir a una cabaña en mitad del bosque a pasar unos días. Encuentran un libro muy extraño en el sótano, que resulta ser el portal que conecta el mundo de los vivos con una dimensión demoníaca. Los amigos de Ash irán siendo poseídos uno a uno y Ash... se los tendrá que ir cargando. Es la película más seria de las tres, pero no por ello deja de tener sus toques de comedia. Porque los demonios de Sam Raimi siempre son muy cachondos.


La saga continúa con "Evil Dead II", que en España pasó a llamarse con el título vomitivo y aberrante de "Terroríficamente muertos", como no podía ser de otra forma. Al principio de la película nos hacen un resumen de la primera entrega para situarnos pero... espera un momento. ¿Y los amigos de Ash? ¿Dónde coño se han metido? Y es que aquí viene el primer problema en la solidez de esta saga. El director quería empezar la cinta con escenas del primer Evil Dead, pero la antigua distribuidora dijo que nanai. Lo mejor que se le ocurrió a Sam Raimi fue volver a rodar una versión de 5 minutos que resumiera lo que pasó en la primera parte, pero prescindiendo de todos los actores salvo Ash y su novia. Y lo que nos queda es un psudo remake dentro de la saga, en la que se hace borrón y cuenta nueva con algunos conceptos introducidos en la primera entrega. Y a mí esto me molesta mucho, porque la solución era tan simple como continuar donde lo dejamos, porque pienso que la sola presencia de Bruce Campbell es suficiente nexo de unión entre las dos películas.


Pero volviendo a la historia, esta vez Ash está solo contra los demonios que le atormentan. Llega a tal punto que tiene que cortarse una mano infectada por ellos, pero la sustituye eficazmente por una motosierra. Mientras tanto llega a la cabaña la hija del dueño, el historiador que descubrió el libro maldito, el Necronomicón. Tras otra serie de posesiones en un tono más divertido que la anterior película, los demonios son mandados a paseo mediante un portal creado por una invocación del Necronomicón. Lo malo es que Ash es absorbido también y va a parar a la Inglaterra del siglo XIV.


Y llega la tercera parte, que además de volver a empezar autoremakeandose utilizando a otra actriz para hacer de novia de Ash en el resumen de la segunda parte (porque la primera definitivamente hacen como si no hubiera existido), se puede considerar casi spin-off de lo anterior, si bien seguimos las aventuras de Ash. Pero tanta es la locura y el despropósito, que en esta ocasión la película pasa a llamarse "El ejército de las tinieblas" y Evil Dead III queda relegado a un triste subtítulo. Esto parece una tontería, pero el caso es que ahora que se está hablando de una continuación a la saga, nadie se aclara en como llamarla, si "Evil dead IV" o "El ejército de las tinieblas 2", y no digamos ya saber en qué época se ambienta. Porque esta película, además de ser descaradamente una comedia y tener el mejor manejo de marionetas y stop motion que jamás haya visto (porque los esqueletos interactúan con Ash como si fueran personas) es una aventura medieval en la que al final, Ash es devuelto a su época para seguir combatiendo demonios. O no, porque para rizar el rizo, "El ejercito de las tinieblas" tiene un final alternativo (que en realidad es el original planeado por Raimi) en el que Ash viaja a un futuro post apocalíptico. Así que si la saga continúa... ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos en el presente, volvemos al pasado o viajamos al futuro? Es un puto lío, hay que reconocerlo.

Pese a todo, el recuerdo que "Evil Dead" me deja es agradable. Valoro el esfuerzo técnico desplegado para obtener un resultado más que decente. No sé si es necesario o no hacer una continuación, pero hoy por hoy todo apunta a que así será. Es más, Sam Raimi ya se ha subido al carro y quiere dirigir esa nueva entrega.

"Evil Dead" ha cuajado tanto en los amantes de este tipo de cine, que ha sacado videojuegos, cómics y hasta tiene su propio musical (con versión española incluída), pero hay una cosa en esa avalancha de productos que desprecio con todo mi corazón. El jodido remake que se ha estrenado este año.

Cuando algo no está roto, no hay porque arreglarlo. Y es lo que pasa con los remakes innecesarios, que me molestan muchísimo. Existiendo ya la genial y digna de culto trilogía de Sam Raimi... ¿qué maldita necesidad había de volver a hacer la misma película con un par de mínimos cambios argumentales y unos efectos especiales de hoy en día? Ninguna. Y menos cuando se habla de continuar la saga original. No obstante, parece que todo ha ido bien, y las dos sagas (puesto que el remake ya está trabajando en una secuela) van a seguir caminos distintos. Del remake "Posesión Infernal" hablará Soulie en otro post, que con lo que os he contado aquí sobre la trilogía original creo que es suficiente.

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